Los millenialls y el sueño utópico de conseguir una vivienda.

Gerardo Velardejulio 17, 202134910
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Para millones en mi generación comprar una vivienda es tan solo un sueño.

Vivo en la Ciudad de México, centro financiero y económico de mi país, hogar de miles de empresas que dan trabajo a millones de personas.

Ando en busca de una vivienda que me permita vivir cerca de mi trabajo para no perder de dos a cuatro horas en transportarme entre este y mi casa diariamente.

No se necesita mucha ciencia para entender la crisis de vivienda que se vive en el mundo, en latinoamérica y exacerbada en ciudades como la capital mexicana.

Me voy a enfocar en la moderna Tenochtitlán, pues es donde vivo.

Tras una búsqueda en diversos portales, encuentro que el costo promedio de rentas por un departamento en la capital rondan los 22 mil pesos (1,100 dólares).  (A ver sí, antes de que reclamen, sí hay rentas más bajas dentro de la ciudad, este es un promedio y no incluye los municipios aledaños).

Me enfocaré también en mi generación,  de acuerdo con los últimos datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, la mitad de las personas de entre 30 y 39 años en la capital reciben un ingreso mensual inferior a los 9 mil pesos. Solo el 8% tiene un ingreso mensual superior a los 21 mil pesos. O sea, solo una de cada 10 personas de entre 30 y 39 años, «se puede dar el lujo», de en el mejor de los casos, utilizar todo su ingreso para pagar una renta en la Ciudad de México.

La política de vivienda es un fracaso.  Es irreal ver por toda la ciudad cientos y cientos de anuncios de departamentos en renta. La teoría económica clásica nos dice que esto no debería pasar, que debería existir un precio de equilibrio entre el costo de las rentas y el ingreso/lo que está dispuesto a pagar una persona para que no existieran tantos lugares vacíos. Sin embargo,  a pesar de la sobre oferta de departamentos estos no bajan de precio, ni con la pandemia, señal de que los dueños de estos pueden darse el lujo de vivir sin la renta de estos inmuebles. Y ese es el problema de las enormes desigualdades económicas.

Y solo estoy hablando de la renta, de comprar, no se diga. En cálculos pasados he señalado que solo el 1% de la población ocupada en la capital es la que tiene un ingreso suficiente para comprar vivienda.

Ya lo dijo Viridiana Ríos en su artículo para New York Times, México no es un país de clase media, es un país de pobres, pues si fuera de clase media las personas podrían comprar una vivienda, algo que para el grueso de mi generación, es solo un sueño.

 

Gerardo Velarde


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