Sembrando nuevos fracasos

Norma Estela Rosales Floresseptiembre 22, 20205810
22-09-20 Sembrando Fracasos Banner Web

Uno de los programas emblemáticos de la 4T es Sembrando vida, que lejos de compensar el área de bosque perdido, es un plan temporal sin reglas de funcionamiento, evaluación precisa ni mecanismo transparentes.

Además, no sabemos exactamente quiénes son los beneficiarios. Reforestar no solo es plantar árboles. En éste año se han perdido 127 mil 770 hectáreas de bosque, una cifra muy alta si la comparamos con el promedio anual entre 2010 y 2015.

Siendo más claros, el objetivo de este programa para 2019 era sembrar 575 millones de árboles en un millón de hectáreas, pero sólo se han sembrado 80 millones y su índice de supervivencia fue del 50% (La CONAFOR alcanzó un índice del 63% hace dos años).

En el primer año, se invirtieron más de 15 millones de pesos y en dos años han sumado 43 mil 500 millones; si sobreviven 40 millones de árboles esto equivaldría a $375 por árbol, cuando en una plantación normal el costo esta entre 9 y 55 pesos.

A pesar de los resultados y gracias a los recortes en otros rubros, este año su presupuesto fue de poco más de 28 mil 500 millones de pesos, casi el doble. Si lo comparamos con otras dependencias, equivale a un 63% de la Sader y a casi el presupuesto total de la Semarnat. Mientras tanto, a la Conafor se le redujo el 43%, con esto se quitaron empleos temporales, por ejemplo, de quienes se dedicaban a las labores de prevención de incendios; aún así, debe atender más de 95 millones de hectáreas forestales con solo una décima parte del presupuesto de Sembrando vida.

Especialistas afirman que con esto podrían manejarse y conservarse 100 parques nacionales y reservas de la biósfera, o bien, comprarse dos millones de hectáreas para conservación natural.

Entre tantos problemas, en el primer año de operación se descontó a 230 mil campesinos 500 pesos del apoyo que recibieron (5,000 pesos mensuales) a fin de promover el ahorro familiar y crear entre todos un Fondo de bienestar, pero la Coneval encontró que hasta ahora los beneficiarios “no cuentan con un documento legal para comprobar dicho ahorro” y tampoco se especifica a qué institución deben acudir a solicitar los recursos.

Por si fuera poco, éste año el programa se incluyó, junto con otros seis, en el apartado de Género del PEF, acaparando así el 71% de todos los recursos públicos destinados a la igualdad de hombres y mujeres; el presupuesto aumentó poco más del 55%, sí, pero son programas que no están enfocados particularmente en mujeres pues 7 de cada 10 beneficiarios son hombres.

Además, son frecuentes los informes de campesinos que talan áreas forestales para poder ser incluidos en el programa. No se sabe cómo se eligen las zonas y especies a reforestar, no tenemos claro cómo se hará un control de plagas y enfermedades; no debería venderse como un programa forestal ya que no lo es, son árboles maderables y frutales.

La Coneval informó que no hay un calendario establecido acorde a los ciclos agrícolas para reducir la muerte de las plantas y sugiere la redefinición del propósito del programa para obtener buenos resultados. No se ha entendido que no basta con plantar árboles, se necesita manejo y protección. Figuramos entre los 5 países con más deforestación de América Latina.

Lo que sí, es que a diferencia de otros sexenios esta administración incluyó más poblaciones indígenas y el programa se orientó principalmente en el centro, sur y sureste del país, a pesar de que los cuatro estados con mayores impactos de deforestación fueron Baja California, Campeche, Chihuahua, Baja California Sur y Colima, donde se concentró el 58 por ciento. 

El fracaso del programa Sembrando Vida exhibe una administración con una postura nada comprometida con los problemas forestales del país.

Norma Estela Rosales Flores


La información, opinión y análisis contenidos en esta publicación son responsabilidad de los autores, salvo error de apreciación de su parte.
Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma los artículos y columnas de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de Política Básica.

Recientes

La “guerra contra el crimen organizado” no existe.

La “guerra contra el crimen organizado” no existe.

La gasolina y las elecciones. Una pésima combinación.

¿Qué relación tiene un halcón negro y el exsecretario de Defensa?

¿Qué relación tiene un halcón negro y el exsecretario de Defensa?

¿Los hombres podemos ser feministas?

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados


Anunciate con nosotros

Una comunidad en espera de conocerte.
Con más de 95 mil visitas y un alcance de
2 millones de personas mensuales en nuestras plataformas.

Anúnciate con nosotros


contacto@politicabasica.com

Canal de Whatsapp

Aviso de privacidad

Oportunidades laborales


error: Content is protected !!
Advertisment ad adsense adlogger